martes, 17 de septiembre de 2019

SE LA ENTIERRAN HASTA EL FONDO


LA FOTO DE MI ESPOSA


Mi esposa me envió esta foto hoy en la mañana, después me dijo que no era para mi, que se había equivocado, la verdad es que no entiendo a quien le enviará ella una foto asi, 


EL SASTRE CACHONDO Y MI ESPOSA 1


- Aquel tipo no dejaba de verle las piernas a mi esposa, cada vez que le media la falda, sus manos rozaban levemente sus piernas, ell claro no paraba de reír, se veía que lo estaba gozando, mientras que yo solo observaba aquel cachondo espectaculo - 



De un instante a otro, ella se agacho y pude ver como su falda se levantaba, dejando ver una parte de su pantaleta, después le dijo algo al oído y ambos rieron









LA FANTASÍA DEL CORNUDO


- Claro cariño, la falda le encanto a mi jefe -

- en serio -

- No me a dejado de mirar las piernas -

- por que no te la subes un poco mas -

- lo acabo de hacer, deje al descubierto casi la mitad de mis nalgas y creeme que cuando entre lo primero va a ver, va a ser mi trasero y en ese momento voy a cumplirte tu fantasia -

- si entregate a el y cuando vengas me cuentas todo -

- claro que si cornudito, claro que si -


EL PURO DEL VECINO


Dicen que los mejores cigarros son los que te invitan
yo por eso vengo a pedirle su puro al vecino


EL DENTISTA DE MI ESPOSA


Mi esposa va cada tercer dia con el dentista, dice que le esta aplicando un tratamiento para limpiarle los dientes, inclusive me envió esta foto, la verdad es que ese dentista se ve muy profesional


EL DESAYUNO


Mi esposo piensa que lo que me desayuno todas las mañanas es pan con mantequilla, pero la verdad es que lo que le embarro a mi pan es la lefa de mis amantes y no solo eso, 
el muy cornudo me pide que le invite,


ESPOSO SOMETIDO



Antes de casarme mi esposa me decía que me iba a tener bien agarrado de las bolas
yo solo le respondia que si, que haría lo que elle me dijera,
y ahora soy un esposo cornudo y humillado





LOS GRITOS DE TU ESPOSA


Cuando el elevador se detuvo en el último piso y tu esposa comenzó a gritar,
no eran precisamente gritos de terror